Los informes que nos han llegado tras la pelea es que Lashley sufrió una deshidratación, junto con la severa brecha que tenía debajo de su ojo. Bobby Lashley fue ingresado al hospital esa noche y salió la mañana del dia siguiente de la pelea.
Lashley comentó que estaba "extremadamente deshidratado" después de su lucha contra Chad Griggs en Houston. En el hospital, Lashley fue tratado con quatro bolsas de suero para bombear líquidos a su sistema. Además recibió unos puntos de sutura en su ojo maltrecho.
El Director General de Strikeforce Scott Coker comentó que Lashley estaba pensando sobre la posibilidad de continuar o abandonar en la MMA. Esperemos que Lashley se recupere y vuelva a tope en el próximo evento.

